María Luisa de Mateo es una artista cuya obra explora la relación entre la imagen, la memoria y la percepción contemporánea. Su pintura parte de lo real, no para reproducirlo fielmente, sino para reinterpretarlo a través de atmósferas, veladuras, texturas y capas emocionales que transforman la mirada.
Lejos del hiperrealismo, su trabajo se acerca a una forma de realismo construida desde la mancha, el color y la sensación. Cada obra propone una experiencia visual donde lo visible convive con lo ambiguo, y donde la pintura funciona como un espacio de contemplación, interferencia y reinterpretación constante.
Nació en Ciudad de México y estudió Historia con especialidad en Arte en la UNAM, donde obtuvo Mención Honorífica. Posteriormente realizó estudios de posgrado en Historia del Arte en la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos.
Impulsada por una profunda curiosidad intelectual, también cursó una maestría en Economía en la UNAM, igualmente con Mención Honorífica, aunque siempre tuvo claro que su verdadera vocación era la pintura.
Su formación artística ha sido principalmente autodidacta, alimentada por años de estudio, observación e investigación de los grandes maestros de la pintura, particularmente de Velázquez, cuya obra ha analizado y reinterpretado profundamente. Quizá por su formación como historiadora, el retrato ocupa un lugar especial dentro de su producción artística.
Ha trabajado principalmente óleo sobre tela, además de explorar técnicas como el grabado y la serigrafía. Su obra ha sido expuesta tanto en México como en el extranjero, construyendo una trayectoria donde cada serie representa una nueva exploración visual y conceptual.